| Castillo
El castillo de Ricla, probablemente de origen musulmán,
conserva de aquella época los restos de un muro de
sillarejo y dos espacios subterráneos excavados en
la roca. Un túnel, tapiado en la actualidad, conducía
hasta el río. Sobre esa fortaleza se construyó,
ya en el siglo XV o XVI, el actual castillo-palacio, que
tiene dos bloques: uno hacia la calle de la Cruz y otro
hacia la plaza Mayor, con la base de un torreón en
un ángulo.
La parte más llamativa es la que da a la calle de
la Cruz, con muros de tapial sin enlucir sobre restos de
mampostería. Se abren dos balcones y algunas ventanas,
debido a que lo que fuera castillo roquero se convirtió
en palacio. Esos dos balcones corresponden a un salón,
cubierto con alfarje muy sencillo del gótico tardío.
Por encima de la Casa Consistorial y detrás de la
misma está la fachada principal, muy transformada
ya que incluso el arco de entrada, de ladrillo, se halla
cegado. Sí se conserva la piedra armera con la luna
jaquelada de los Luna de Ricla. Encima se colocó
un azulejo de Muel con las armas de los mismos, en que se
lee: “Ave María Purísima sin pecado
concebida. 1772”.
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Lienzo
de la muralla, posiblemente de origen árabe. |